Suben los combustibles en EE.UU.: ¿qué significa para el mercado mexicano?
Redacción | Julio 2025
Este martes 15 de julio, Estados Unidos aplicará un nuevo incremento en los precios de gasolina y diésel. Aunque el ajuste parece moderado —entre $0.10 y $0.25 USD por galón—, el efecto podría rebasar las fronteras. Para México, este movimiento tiene implicaciones directas en precios, importaciones, competencia desleal y riesgos fiscales.
¿Qué está ocurriendo en EE.UU.?
Según el portal GMA Network, las compañías estadounidenses ajustarán el precio de sus combustibles a partir del martes 15 de julio debido a:
- Tensiones geopolíticas en Medio Oriente.
- Reducción en la producción nacional de crudo por debajo de las previsiones de la EIA.
- Expectativas de alta demanda por temporada de verano.
La gasolina podría alcanzar precios promedio de $3.34 USD por galón, mientras el diésel bordeará los $3.80 USD. Aunque estos valores se ajustan al mercado estadounidense, México depende de ese mercado para cubrir cerca del 70% de sus necesidades de gasolina importada (SENER 2024).
¿Por qué esto impacta a México?
1. Dependencia de importaciones
México importa aproximadamente el 75% de la gasolina que consume, en su mayoría desde refinerías de Texas, Luisiana y California. Un alza en EE.UU. encarece de inmediato el precio de referencia con el que Pemex y privados traen el combustible.
2. Presión al IEPS y subsidios
Cuando el precio internacional sube, el gobierno mexicano suele ajustar el estímulo al IEPS para evitar que suba el precio en la bomba. Esto significa mayor gasto público. En 2022 y 2023, la SHCP destinó más de 373 mil millones de pesos en subsidios para estabilizar el precio final de la gasolina (SHCP).
Con el nuevo incremento en EE.UU., el gobierno mexicano enfrentará nuevamente el dilema entre subir precios al consumidor o asumir el impacto fiscal.
3. Competencia desleal y huachicol fiscal
Cuando la gasolina legal se encarece, se incentivan esquemas ilegales: introducción de combustible sin pagar impuestos, uso de facturas apócrifas y triangulación de permisos. Este es el huachicol fiscal, que representa hasta 30% del mercado nacional, según estimaciones del SAT y UIF.
4. Impacto en autoconsumos y transporte
El sector industrial, agrícola y de transporte —especialmente quienes dependen del autoconsumo o diésel a granel— resentirá el impacto más rápido. Esto podría provocar:
- Aumentos en costos logísticos.
- Desbalance financiero en contratos de suministro fijo.
- Mayor presión sobre estaciones de servicio fronterizas.
¿Qué puede hacer el sector energético?
- Monitorear precios spot y futuros
Los operadores y distribuidores deben seguir las tendencias del crudo Brent y WTI, además de los ajustes en los precios de exportación de EE.UU. para prever impactos de semanas futuras. - Ajustar estrategias fiscales y operativas
Las empresas que manejan autoconsumo, almacenamiento o distribución deben reforzar su cumplimiento normativo ante el riesgo de que aumenten las revisiones fiscales por evasión o triangulación. - Reforzar controles volumétricos
En escenarios de precios elevados, cualquier desvío no registrado puede convertirse en un riesgo fiscal o penal. Aquí es donde Verifigas se vuelve clave como unidad de inspección acreditada para validar el cumplimiento de la NOM-005 y el Anexo 30. - Prepararse para posible incremento en inspecciones
Con el aumento de precios internacionales, es probable que las autoridades —SAT, ASEA, CRE— intensifiquen operativos para frenar prácticas ilegales o subdeclaración de volúmenes.
El aumento de precios de combustibles en EE.UU. no es un fenómeno aislado. Para México, representa un choque externo que presiona finanzas públicas, distorsiona el mercado y expone vulnerabilidades estructurales en el sistema de importación y comercialización.
La única respuesta efectiva ante este entorno es la trazabilidad total de los volúmenes de entrada, almacenamiento, distribución y consumo. En Verifigas trabajamos precisamente en eso: convertir el control volumétrico en un blindaje operativo y fiscal.